Mis tres pequeñas
Hace ya un año, recién llegado a Friburgo, que me dio por la botánica; y no, no me refiero a esa clase de plantas de las islas que dan mucha risa, sino a otras: las que adornan la casa y además sirven de entretenimiento. Comencé con una beaucarnea o ‘pie de elefante’, de la familia de los cactus, que requiere bastante luz pero a ser posible indirecta; un clima cálido y al mismo tiempo húmedo, que recree su hábitat natural (Centro-América). Esta planta ha sido bastante sencillo mantenerla saludable, ya que dentro de la casa hay bastante iluminación, puedo controlar la exposición directa al sol, y el ambiente es cálido. Humedad no parece haber pedido mucha, un año después de comprarla ha crecido un poquito y ha echado un nuevo tallo.
La segunda planta que adquirí para que me hiciera compañía en los oscuros meses de invierno fue un cactus de Navidad. El nombre común le viene dado porque precisamente en la época de Navidad es cuando florece, con unas flores de un rojo vivo muy llamativo, que le dan un toque de calor a nuestro hogar. En la foto, mi cactus está comenzando a florecer, en un par de semanas estará tan mono como cuando lo compré, hace ahora casi un año
Éste si ha crecido bastante, ahora ocupará el doble; aunque no tiene tallos nuevos, los antiguos son ahora bastante más grandes.
Por último, pero no por ello menos importante, mi último reto en botánica ha sido mantener con vida unos esquejes de hierbabuena que traje del campo de mis padres. Como es una planta de climas templados o cálidos (originaria de Oriente Medio, crece bastante bien en la zona sureste de España), aquí en Suiza lo tiene un poco complicado para sobrevivir. Comencé teniendo la maceta en la habitación, pero cogió hongos ya que es una planta de exterior: necesita corrientes de aire para mantenerse fresca. Y en la terraza tenemos el problema de las heladas en invierno, que he solucionado con un remedio casero: un pequeño ‘invernadero’ construido con plástico transparente y unos retales de cartón. Parece que funciona, porque en un mes ha reverdecido, y está rebrotando. Dentro de nada, unos sabrosos tés a la hierbabuena… yum yum ^^
Actualización agosto 2010: este es el resultado después de dos años de cuidar la planta, seleccionar las raíces más fuertes, y hacer transplantes y desbroces periódicos. La limonada a la hierbabuena, recomendable, y también las infusiones!






